jueves, 15 de marzo de 2012

¡Me pudrí del derecho al aborto!

Mientras no dejo de escuchar atónita la sarta de pavadas que se vierten respecto del lamentable Fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, me pregunto un par de cosas.

El otro día escuché en C5N, una lamentable entrevista que se le hizo a una de las tantas pobres mujeres que defienden su postura "pro choice", de la cual por suerte, ni el nombre me acuerdo. En la entrevista, la señora entrada en años le pedía al periodista "razonemos juntos" ante la objeción que Eduardo Feinmann le ponía. La doña le decía al periodista, palabras más o menos, que la violación era un hecho terrible, y que la ley procuraba volver al estado anterior del hecho con lamentables consecuencias, lo más igual que se pudiera, es decir, volver a la situación anterior al delito con la mayor igualdad o similitud posible (o sea: la chica no estaba embarazada antes que la violaran, ergo, no puede estar embarazada luego de que la violen y si lo está, es justo que para "volver al estado anterior" la chica pueda acceder a un aborto).
Luego de esto, hizo la comparación más absurda que se pueda esperar (yo en lugar de Feinmann me levantaba y me iba, porque la verdad ese argumento significa que te toman de otario): "El otro día me golpeé el codo - decía la señorona- y la verdad que todavía ando más o menos. Cuando en el trabajó comenté cómo me sentía me dijeron mis compañeros: "eso es stress post traumático". Así que imaginense si un golpe en el codo puede generar un stress, ¡cuánto más una violación!"

Independientemente de que me revienten los psicólogos sin titulo que pululan por ahí, ya que todo el mundo se cree con derecho a diagnosticar o autodiagnosticarse, y de que me parezca completamente ridícula la comparación del stress post traumático de su chichón en el codo (será de amarreta?) con el stress producto de un aborto, me parece que esta señora hay cosas fundamentales que no entiende, o se hace la "otaria".

Primera cosilla en la que se hace la otaria: Ella dice que no se puede vivir, ni ver a ese hijo como algo que no sea volver continuamente al momento en que fue violada. Que jamás se lo podría querer, y cosas semejantes. Que por eso mismo es necesario terminar con ese niño, porque de lo contrario, el niño terminaría con la vida de la madre. Habló también de que había un conflicto de derechos, y que por eso el tema era tan delicado...

Creo que el único conflicto de derechos lo tiene esa señora en la cabeza: sencillamente porque:
1º está clarísimo que nadie justifica la violación por abogar por la vida del niño, la violación es per se repudiable.
2º está clarísimo que si "golpearse el codo" genera stress post traumático, y ser violada, genera un stress mayor, CUANTO MAYOR SERÁ EL STRESS DE ESA MADRE AL SABER QUE TERMINÓ CON LA VIDA DE ALGUIEN INOCENTE!!!

Al parecer para la señora, es menos traumático ser asesina que violador. Probablemente su conciencia adormilada, apolillada y encallecida, le impida ver con claridad la terrible falacia que le quiso hacer creer a Feinmann. Con la excusa de que ella sabe de qué habla (porque ella también abortó y se jacta de eso), sostiene la contradicción más increíble del mundo: arreglar un delito, con un crimen.

Nadie dice que sea difícil llevar adelante un embarazo así. Pero me encantaría que hagan el favor de dejar de mentirle a las madres, haciéndoles creer que sacan al niño de su cuerpo y de su vida. Trillada frase pero real: lo sacan de su vida?  NUNCA LO VAN A PODER SACAR DE SU CABEZA Y DE SU CORAZÓN.



No hay comentarios:

Publicar un comentario