viernes, 23 de marzo de 2012

Una reflexión, y un globo pinchado: el ego.


Estaba mirando algunos apuntes de un libro que leí hace un tiempo, y me encontré con algo interesante para compartir. Lo saqué del libro "El sacerdocio del corazón", que tiene un par de enfoques que vale la pena rumiar.
Esta parte me gusta porque nos pincha el globo, sobre todo para las creídas como yo, que dos por tres se hacen problemas porque no avanzan en la vida espiritual... Consideré que este palo era para mi gallinero, y supongo que quizá sea para algunas más. Vale la pena pensarlo un poquito, y de paso, si nos entra en el coco, le damos un poco de paz a nuestro pobre confesor!!!

"A otros en cambio la propia mirada los condena y los paraliza. Son terribles con ellos mismos, sin ninguna misericordia para con sus debilidades. En realidad están desilusionados porque no son perfectos, y su sentimiento de inferioridad no es otra cosa que orgullo disimulado, un deseo no consciente de ser considerados buenos para ser reconocidos o, simplemente, amados…( )  No es casualidad que el segundo mandamiento nos exija amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, pues tenemos muchas dificultades para amarnos como somos. Pero no podemos amar al otro si no nos aceptamos a nosotros mismos, si no aceptamos la mirada de Dios sobre nosotros y recibimos su amor."

1 comentario:

  1. Me siento taaaan identificada!! Palazo para mí. Tengo ese libro, después de terminar el de "La libertad interior", lo leeré. ¡Gracias!

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