miércoles, 25 de abril de 2012

Meditaciones de un neocón y un neotradi ante la rehabilitación de la FSSPX

MEDITACION DEL NEOCON
La verdad es que no puedo entender qué es lo que está pasando. Hasta hace unos meses no hacían más que decir que estaban fuera de la Iglesia, que eran unos herejes y un montón de cosas más.
Ahora empiezo a ver en un montón de blogs la misma información: finalmente el Papa los haría regresar... parece ser, que regresan de donde jamás se fueron.
A mi lo único que me queda claro luego de esto, es que la Iglesia es una madre Santa, con hijos muy desorejados.
Intento pensar cómo voy a explicarle a mis hijos qué es lo que pasó en esta historia. Porque técnicamente hablando, les tendría que decir que Monseñor Lefevbre era un obispo, que participó y firmó los documentos del Concilio y que luego de un par de tires y aflojes con Roma por el asunto litúrgico (aunque no fue el único aspecto por el que el combatió), no aceptó ordenar a un sólo obispo y ordenó 4. Eso se que estuvo mal... pero el tema de la excomunión? Porque me lo explicaron de mil maneras. Pero si estaban afuera... ¿cómo es que de pronto las excomuniones se "remiten"? O sea, ¿eras hereje cuando decías lo que no dejaste de decir, pero ahora no me importa? ¿o nunca fuiste hereje?
Veo por otra parte que mi párroco no quiere saber nada de nada con los "cismáticos". Y al final parece que por más que hablen los documentos oficiales, los que se jactan de estar en comunión plena, no les dan ni la hora a los lefe, tradis, o filolefes rondantes. O sea, a los documentos oficiales, les damos bolilla cuando dicen lo que nos gusta y cuando no nos gusta los dejamos de lado?
Por eso te pido Jesús que me ayudes a tener lucidez para ver por dónde ir, sin perder la tradición ni la sana obediencia. Te pido que me des juicio y a la vez humildad. Y te pido no cruzarme con ningún tradi hasta que se les bajen los humos, porque ahora NO LOS VA A AGUANTAR NI LA VIRGEN MARIA!!! Y LES VOY A FALTAR A LA CARIDAD!!!

MEDITACION DEL NEOTRADI
¡Al fin se dieron cuenta de que tenían razón! Ah... ahora los quiero ver a los neocones cómo se revuelven para intentar explicar lo inexplicable!Y ahora: ¿qué excusa pensarán poner para seguir dilatando la aplicación de Motu Proprio? Ah... al fin mi esposa no va a poder decir ni mu cuando quiera ir a misa a la Fraternidad!!! Siiii!!! Ahí que es todo tan solemne y cuidado!!! Que el Padre no separa los dedos, los cantos suenan armónicos, las mujeres usan velos y no tengo a un "guía" que me introduzca hasta los estornudos del monaguillo!!! Qué lindo es tener razón!!! Basta de catacumbas y cartelitos de herejes para hacer las cosas como Dios manda: BENEDICTO: NO TE MUERAS NUNCA!!!
Por eso Jesús te pido, que ahora me ayudes a defender la causa de la tradición, a pesar de los muchos defectos que tengo. Te pido que me ayudes a convencer a los demás de la bondad de esta causa, sin exasperarlos cuando no ven las cosas con la misma evidencia que las veo yo. Y te pido sobre todo, que no dejes que me cruce con ningún neocon hasta dentro de dos meses PORQUE NO ME VOY A AGUANTAR DE REFREGARLES QUE TENÍA RAZÓN!!!

jueves, 19 de abril de 2012

Carisma: definición

Hace poco una lectora del blog me preguntó (a raíz de unos mails que intercambiamos) por qué era que la palabra "carisma" producía urticaria en algunas personas, como en mí por ejemplo.

Cuando empecé a pensar la respuesta, me di cuenta que había pensado muchas veces al respecto pero quizá no había unificado las aristas que le vi al asunto.

Luego del concilio, da la impresión de que el Espíritu Santo sufrió una especie de resfrío espiritual y anduvo estornudando carismas por aquí y por allá, tal es así que cualquiera se creía iluminado/a fundador/a (conozco la historia de una "congregación" del sur, que fue fundada y aprobada simultaneamente, ya que el fundador era amigo del obispo del lugar: duró 3 meses y se disolvió porque todos los miembros la abandonaron). Con esto no cargo contra todas las congregaciones modernas, simplemente menciono un hecho que considero notable. Como que a todo el mundo le daba la impresión de que para volver a las fuentes (de San Ignacio, San Francisco, Santa Teresa, etc) hacía falta hacer rancho aparte.

Puede ser que haga falta hacer rancho aparte, pero no sé. Hay algo ahí que no me huele bien. Esa multiplicidad de carismas, más que a riqueza me suena a desorden y desconcierto, independientemente de cuán buenos sean fundadores y miembros de dichas comunidades. A las congregaciones le sumamos los movimientos y listo el pollo. Es como que ahora, ya no sólo se hace una Iglesia Nacional (Cf. afiches de propaganda de la conferencia episcopal Argentina: "Iglesia Católica Argentina") si no que para cada "católico argentino" tenemos una Iglesia a gusto y piacere.

Ojo, yo no digo que esté mal, que al que le gusta un poco más la pachanga se vaya con los carismáticos, o al que le gusta un poco más la formación se vaya con los de Miles... Todos somos diferentes y gracias a Dios en la Iglesia que es Madre todos tenemos un lugarcito. Ahora, que cada uno tenga su lugarcito no tendría que llevar TEÓRICAMENTE, a menospreciar la DOCTRINA COMÚN (me refiero a la que se supone que TODOS CREEMOS) y pontificar únicamente lo que pirulito fundador dijo. Y así si pirulito come de tal manera, lo hacemos así. Y si pirulito dice tal pavada, todos la repetimos porque suena bárbara. Y si pirulito lee tal cosa yo voy y leo el mismo libro... Porque de última, si pirulito tuvo una gracia fundacional no significa que pirulito esté confirmado en gracia y todos los actos de su vida sean alabables, imitables o canonizables. ESO ES particularmente lo que me molesta de las congregaciones y movimientos modernos. Que no se cansan de mencionar al fundador/a cuantas veces pueden, y citan sus constituciones casi más que a la Sagrada Escritura.

Otra cosa que me parece curiosa en todos los nuevos movimientos y congregaciones teóricamente conservadores, es ese hermetismo que los rodea. Van a "sus" misas, se dirigen con "sus" sacerdotes y van exclusivamente a "sus"actividades. Se les olvidó el católico en la mesita de luz. Antes creo que no era tan así, y sólo por poner un ejemplo: las santas Teresa y Teresita, no se dirigieron exclusivamente con carmelitas, sino que fueron guiadas también por otros sacerdotes que no pertenecían a su orden. Y no me vengan con que eran otros tiempos, porque riñas entre congregaciones hubo siempre... y si no, vayan a algun convento Franciscano y vean cuantos tomos de la Suma tienen. O sea...

Y otra ideita... capaz mas peligrosa es la concepción de obediencia. Comprendo que si algún religioso lee esto puede pensar que es caradura que una mujer casada opine lo que puede ser la obediencia. A tal religioso desprevenido advierto: la obediencia no la practican exclusivamente ustedes. Un laico obedece al jefe, obedece (si corresponde) la ley, y la mujer (si tiene ganas) al marido. Un laico puede perfectamente comprender con exactitud lo que padeció el mismo Cristo que fue "obediente hasta la muerte de Cruz".

Considero que en el post concilio se crearon dos ideas bien diferentes y claras sobre la obediencia:
Obediencia neocón: hacer caso a todo lo que diga el superior
Frase preferida: el que obedece nunca se equivoca
Obediencia progre: hacer todo lo que el superior me diga si me parece bien
Frase preferida: el Espíritu Santo sopla donde quiere

Es curioso, porque una deriva en rigorismo y la otra en laxitud, y ambas se oponen a la obediencia católica. Hay cosas que no son opinables: los dogmas por ejemplo.
Otras cosas son ...¿próxima fidei? creo que le decían así. Son esas que si bien no son dogmas, negarlas acarrean consecuencias peligrosas.
Por último, hay cosas opinables. 

Si no hubiera libertad para discutir teológicamente, jamás se hubiera escrito la Suma Teológica. Tengo entendido que Santo Tomás no apoyaba la idea de la Inmaculada Concepción, y San Buenaventura sí. Si estos Santos muchachos hubieran tenido los parámetros de obediencia modernos, en este momento estaríamos sin dogma de la Inmaculada porque ¿¡cómo vamos a discutir y faltarnos a la caridad!?

Discutir no necesariamente es faltar a la caridad. Humillar mientras se discute sí. En los neomovimientos/congregaciones, a la persona que disiente automáticamente se la tacha de díscola, poco generoso, soberbio, mal espíritu y cuanto insultillo "espiritual" ande dando vueltas. Se le hace un vacío tal por parte de las cúpulas y luego de los que consideran que la cúpula jamás puede equivocarse, que hace imposible que la persona pueda perseverar en una sana crítica y desarrollo de la fe. Si la verdad no ofende ¿por qué tantos terminan apartándose de los movimientos que los llevaron a la fe? Yo creo que es así, porque si bien la verdad no ofende, es tajante como espada de dos filos, y nadie está dispuesto a bajarse del caballo y ponerse una curita en el orgullo intelectual cuando descubre que lo que pensaba estaba mal, desacertado, o que el otro tenía argumentos válidos para pensar como lo hacía.

La solución para esto no la tengo. Salvo rezar, para que el Señor nos haga comprender su voluntad y nosotros la sigamos con sencillez. Para salvarse, la única receta universal es cumplir los 10 mandamientos.

miércoles, 18 de abril de 2012

Y ahora ¿con quién van a pelear los neotradis?

Perdón por abandonarlos tantos días... la vida me pasó por arriba estas dos últimas semanas.

Transcribo a continuación una parte del mail de una seguidora del blog que me parece vale la pena compartir:
"Con enormísima sorpresa recibí un mensaje de mi novio (que mandó a la una de la madrugada) diciendo que le habían contado que la Frater arreglaba con Roma. Y en ese mismo instante me pregunté: ¿Y ahora con quién se va a pelear?"


                                                                                               
                  

Luego de reírme un ratito y "bucear" por las páginas yo también caí en la feliz noticia. Realmente para las esposas y novias de neotradis es un verdadero alivio. Pero considero que también vale el planteo de la bloguera ¿con quién discutirán ahora? 

A veces, considero que es más fácil mantener el ideal y la unidad mientras hay ataques "externos". Cuando cesan los problemas, a falta de problemas reales, aparecen los ficticios que son los que a la larga o a la corta terminan hundiendo proyectos prometedores.

Para mí, lo más feliz de todo sería que ahora que (según dicen calificadas opiniones) la Fraternidad se "reincorpora" jurídicamente, canónicamente (o como quieran decirle) a Roma, no empiecen a tirar piedritas como las que les tiraron a ellos. Es de desear que los miembros exaltados de la Fraternidad (que los hay en todos lados) no se pongan en fariseos, sino en samaritanos. Si realmente creen que tienen la verdad, obren en consecuencia: prediquen y enseñen, principalmente con el ejemplo. 
Los pocos sacerdotes que conocí de la Fraternidad, me parecieron excepcionales. Habrá alguno quizá que sea un poco más "picante", pero yo no he visto aún. Rezo fervientemente para que Dios les de la gracia de poder transmitir esa verdad que conservaron. Rezo para que toda la Fraternidad, tanto laicos como sacerdotes no caigan en lo que ya han caído tantos otros: FAVOR! NO HAGAN UNA NUEVA QUINTITA DENTRO DE LA IGLESIA! AYUDEN A HACER UNA IGLESIA DE LAS MIL QUINTITAS EN QUE ESTÁ DIVIDIDA LA IGLESIA!

Veo verdaderamente complicada la situación de los neocones. Y me da un poco de risa. ¿qué van a hacer con los litros y litros de tinta que gastaron para desacreditar a la Fraternidad? Se me ocurren algunas ideas, pero no las pongo porque hice buenos propósitos en Semana Santa, y los quiero conservar.

Ese es el problema cuando uno es más papista que el Papa. Repite lo que dicen otros, porque esos otros son buenos, pero no va y lee de las fuentes. Obvio que no podemos descalificar la opinión de nuestros mayores, o la de un sacerdote teóricamente bien formado (porque si no, estamos a dos minutos de ser protestantes) pero una cosa es descalificar, y otra cosa es inquirir con ánimos de hallar la verdad.

Bueno, por último les voy a dejar una tarea para la casa. A los lectores neocones del blog les propongo que investiguen cuáles son las cosas que la FSSPX accede a modificar de su postura. A los lectores tradis les propongo que me digan cómo van a hacer para comportarse humildemente luego de la habilitación.

Mis saludos para todos!!!

La Cristera

PD: no se cuál de las dos tareas que dí es más difícil...

lunes, 9 de abril de 2012

Su Semana Santa y la mía…


                                                        

            Por uno de esos imponderables de la vida, este año mi marido fue invitado a pasar desde el miércoles a la noche en La Reja, y creo que con mencionar el lugar ya se imaginan específicamente DÓNDE lo pasó.
            Primero un berrinche porque no quería pasarla sola, después porque lo extrañaba mucho y después ya no me acuerdo por qué, pero la cuestión es que él fue igual.            
            Éte aquí que en ese reconditísimo lugar obviamente mi marido no tenía señal de celular, salvo los ratos que el Espíritu Santo se apiadaba de mi, y mi marido buscaba la baldosa sobre la qué, parado de determinada manera (porque si se movía un milímetro perdía la señal) podíamos hablar. Esto ocurría dos o tres veces al día.
            A mi me hace bien cocinar cuando estoy un poco enojada, así que cuando ya había llenado el freezer, empecé a deliberar dónde iba a ir el Jueves Santo. Una elección complicadísima se podrán imaginar.
            Los lugares de misa tradi me quedaban re lejos, como estaba sin auto y sola,  y además suponía que mi familia quería que conserve mi integridad física y  moral, no podía ir. Así que me puse a buscar entre las parroquias del barrio.
            Llegué, el altar estaba hermosamente adornado y no vi nada raro. Los cantos del coro, estaban bastante decentes, por lo que colegí que la misa iba a transcurrir en paz.
            Cuando llegó el momento del Evangelio, el sacerdote concelebrante  (otra palabra que no les gusta a los tradi) se acercó a leer. En el momento que dijo: “Y Jesús tomó una toalla, la ató a su cintura y comenzó a lavar los pies a sus discípulos” comenzó lo vivencial: allí mismo, el sacerdote que “presidía” la misa, se ató una toalla y allí mismo comenzó a lavar los pies de los hombres designados a tal efecto. Mientras se detuvo el Evangelio, con lo que todos nos sentamos y el coro entonó  un canto que por suerte, no recuerdo. En ese momento pensé: si me levanto y me voy, no llego a otra misa. Si me quedo… bueno. Me quedo, y trato de rezar lo más fervientemente que pueda, porque si me enojo mucho, tampoco voy a poder comulgar. Cuando terminó el lavatorio de pies, el Evangelio continuó como si tal cosa. Y la misa, continuó “normalmente”.
            El viernes, preferí malo conocido que bueno por conocer. Además pensé que no daba la liturgia de Viernes Santo para demasiada innovación. Durante un par de años en una capillita a la que asistía, me tuve que encargar de esa ceremonia así que la conocía perfectamente. Tiene pocos cantos, silencios elocuentes y signos que predican solos. Pero lamentablemente me equivoqué. En el colmo de la subestimación, cuando estaban por leer el Evangelio de la Pasión, veo que ponen la pantalla para proyectar imágenes, y veo la imagen de la película La Pasión, de Mel Gibson. Entonces acá, cual era la idea? Pues resultó ser que mientras leían el Evangelio, pasaban imágenes congeladas de la película, al estilo de diapositivas para hacerlo mas “vivencial”. Cuando hacía minuto y medio que estábamos parados, se ve que al pueblo fiel no le daba el cuero, así que el “guía” dijo: “podemos tomar asiento”. A estas alturas consideré que si me quedaba parada, me iban a revolear con un cancionero, así que me senté con más culpa en alma que María Magdalena. Cuando nos aproximábamos al momento de la crucifixión, nos pusimos de pie, y luego de rodillas en la parte que correspondía. Prédica: la esperable.
            Luego, en el momento de la oración universal, estuvimos todo el tiempo de pie. Resto de la celebración: lo esperable.
            A estas alturas mi marido me contaba chocho lo del oficio de tinieblas (cosa que yo ya conocía, sólo que las monjitas con las que tuve oportunidad de estar para ese oficio de tinieblas tuvieron un error técnico: en lugar de ir apagando las velas, se equivocaron y las iban prendiendo… un detalle nomás, por el que se encargaron de gastarla toda la cincuentena pascual). Y me contaba chocho que conoció a pirulito y a menganito que a su vez había conocido personalmente a Disandro, a Menvielle y a Castellani… En fin.
            El Sabado Santo, me resistí a perder el tímpano con los esperabilísimos estridores guitarrescos, así que busqué un poquito más y me enteré que la gente de FASTA iba a hacer la Misa a las 21:00 hs aproximadamente. Viaje solita, y pensaba volver solita nomas, solo que un alma se apiado de mi y luego de la solemne y hermosa misa, que duró 3 horas, me llevó a casa. Eso sí que fue realmente una pinturita. Un coro precioso (que tiene algunas cosillas para mejorar pero para ser coro de jóvenes… bastante bien). El rito del lucernario impecable, pregón cantado, hicieron 6 o 7 lecturas, gloria, lecturas, sermón (un poco largo, pero valió), renovación de promesas bautismales, consagración hipersolemnísima (hacía mucho que no veía un sacerdote tan piadoso), etc. Pero este etcétera es de “todo en orden esta vez”. La perlita fue el canto del Regina Coeli… que hermoso!!! Lo único que hubiera dejado de lado era la Oración para agradecer los cincuenta años del “carisma” de FASTA. Ojo! No porque sean “FASTA” que si no fuera por ellos ni misa de vigilia tenía, sino porque la palabra carisma ya me da urticaria.
            La del Domingo fue una misa tranquila. Todo “normal”. Y lo más lindo: volvió mi marido!!!    
            Conclusiones: como el año que viene me toca a mí, la misa de la vigilia la pasaremos con la gente de FASTA, y el jueves y viernes supongo que iremos a calle Venezuela.
                                   La verdad es que no culpo a mi marido de tener que irse a la pluma verde para asegurarse una ceremonia como Dios manda.
                                   No sé si lo acompañaría, pero después de esta semana… lo voy a pensar más seriamente!!!
            Bueno, los saludo a todos, y espero que hayan tenido una semana menos agolpada que la mía. Desde ya, espero sus comentarios y el que quiera compartir aberraciones como las que conté, me escribe por favor.
           

jueves, 5 de abril de 2012

Cardenal Ortega: ¿prudente o cobarde?

http://www.damasdeblanco.com/noticias/detallenoticia.asp?id=954

Era sabido que el Papa no las iba a recibir... Yo no sé decir si el Papa no supo (cosa probable) o no las quiso recibir (cosa probable también). La primera la considero probable porque ya sabemos como se manejan las conferencias episcopales. La segunda es porque de haberlo sabido, pudo el Papa considerar que no fuera bueno para los fines que intenta conseguir en Cuba, y así una reunión con Las Damas de Blanco, hubiera embarrado antes que allanar el camino.

Sea como fuere, el otro día pensaba que aunque el régimen es una pésima cosa para los cubanos... ¿que viene después del régimen? Los cubanos no son como los rusos, se me hacen un poco más simpaticones y sencillos. Ahora, ¿están realmente listos para cuando el comunismo se vaya? ¿Están preparados para ser arrasados por el liberalismo capitalista? Porque no nos engañemos: ahora se mueren de hambre física y espiritual con el régimen, y luego morirán a manos de los liberales capitalistas... y no hablo a favor del régimen eh??

Entiendo que a esta altura es impensable una monarquía (hablo en general, no de Cuba), porque ya machacaron tanto con la democracia que hasta los mismos curas dicen en los sermones que "hay que votar con conciencia". Considero que con conciencia le deberíamos revolear al menos un cancionero al cura que escuchemos decir esa estupidez. Esa ponzoñosa idea de que el pueblo se puede gobernar... ay mamita... El pueblo ahora está preocupado por otras cosas: soñando por bailar, por cantar, por actuar y derivados. El pueblo no estuvo ni está ni estará preparado para gobernarse, porque como decía Castellani en un artículo que cito de Infocaótica

“Yo no sé que va a pasar con el resto de la aristocracia que nos queda. Es decir, yo no sé que va a ocurrir con el predominio de las facultades superiores sobre las inferiores que es lo que configura al aristócrata, donde irá a refugiarse lo que queda de esta aristocracia; porque la aristocracia es como un don de Dios, que siempre habrá de surgir; lo que no sé es dónde irá a refugiarse.
Los grupos de aristócratas están hostigados por lo que llaman la rebelión de las masas, es decir, por esa especie de epidemia de plebeyismo, esta contaminación y propagación que lo va invadiendo todo sin que se la pueda parar y que tiene a su orden los instrumentos de decisión y destrucción más grandes que haya tenido la historia del mundo, proporcionados por la técnica moderna, entregada al servicio del plebeyismo, de lo bastardo, de lo común, de lo ordinario, y de lo feo. Es como la vulgar caída en manos de una civilización comercial y logrera. El comerciante o mercader no es noble, sino por casualidad, pero de suyo no es noble. Siempre se han distinguido, los nobles de los mercaderes. El fin del mercader es ganar dinero y este fin -el "lucro intangible"-, es poco noble, porque d lucro no tiene límites. Todas las cosas naturales tienen límites y son perfectas o tienden a la perfección cuando se conforman a su propia naturaleza; y el lucro por sí solo no se limita, y si no lo limitan desde afuera o desde arriba tiende a crecer enormemente, como un abrojal. Por eso siempre el mercader ha estado sometido a una clase superior que, porque los tenía, le imponía sus propios límites. El guerrero, por ejemplo, tenía una moral condicionada a su estado y se podía en consecuencia imponer estos límites. Pero ahora ocurre que el mercader es el que está blandiendo la espada del guerrero; está por encima de todo. El dinero lo dirime todo y el mercader por oficio está destinado al dinero. El mercader lo único que hace es cambiar las cosas, no crea nada. No se trata de que sea o no útil o inútil; humanamente es necesario. Los aristócratas de nacimiento, o los que se han hecho aristócratas por sus virtudes o por sus sabidurías en este mar de plebeyismo que se ha desencadenado en el mundo actual, suponen una vida de sacrificio, una vida heroica, una vida de triunfo sobre las propias pasiones; por eso en la Edad Media era tan considerado un sabio como un guerrero.” (Leonardo Castellani)
El problema ahora, no es que no hay gente buena. El problema es que la sociedad ahora, como dice Don Wanderer citando a Javier: Argentina ya es pagana. Somos un pequeño puñado metido en una sociedad pagana. Y como muestra basta un botón: el 25 de marzo se hizo la Marcha por la Vida y fueron 2500 católicos, según lo que informaron las redes, si bien la medición de ojímetro daba como mucho 500. Como sea, por más que hayan sido 10000 ESTAMOS EN UNA CIUDAD DE DOS O TRES MILLONES DE PERSONAS, MINADA DE COLEGIOS "CATÓLICOS" Y PARROQUIAS, CON SEMINARIOS DIOCESANOS Y DE CONGREGACIONES Y NO SOMOS CAPACES DE HACER QUE LA GENTE SE MOVILICE POR LO QUE ES VITAL??? Bueno, capaz les resulte un poco depre lo que digo. Pero realmente lo veo así.
¿Cuál es la solución? Ah.... eso lo dejo para después. Creo que la hay

martes, 3 de abril de 2012

Ignacio B. Anzoátegui: Carlos V

                Los Reyes Católicos tuvieron una hija que se llamaba Juana. Juana se casó con Felipe el Hermoso, que era nieto del Emperador de Alemania. Felipe el hermoso quería mucho a su mujer, pero también le gustaban las otras mujeres. Las invitaba a tomar el té y se pasaba muchos días sin volver a su casa. Juana sabía que su marido se portaba mal con ella y terminó por enloquecerse. Por eso le decían Juana la Loca.
                El hijo de Felipe y de Juana se llamaba Carlos V y era Rey de España y Emperador de Alemania. Al principio los españoles no querían saber nada con él, porque les parecía feo que los mandara un rey extranjero. En eso tenían un poco de razón, pero Carlos V les demostró en seguida que él era tan español como el más español de todos los españoles. Para ello tuvo que pelear y portarse como un hombre valiente, porque los españoles obedecen a los hombres valientes y desprecian a los cobardes. Cuando Carlos V subió al trono de España, ya España había comenzado a conquistar América. Por eso pudo decir: “En mis tierras no se pone el sol” porque cuando era de noche en España y en Alemania era de día en América, y cuando era de noche en América era de día en España y Alemania.
                                                                                                           
                Tuvo que guerrear muchas veces contra otros reyes y los derroto a todos. En una de esas guerras tomó prisionero al Rey de Francia.
                Los franceses han sido siempre enemigos de los españoles, y siempre los están buscando para discutir porque les da rabia que los españoles sean mejores que ellos. A pesar de que Carlos V estaba tan ocupado en Europa, no por eso se olvidaba de América. Apenas lo hicieron Rey de España, llamó a su palacio a los capitanes y les dijo: “Tienen que ir a América a fundar ciudades”. Y llamó a los misioneros y les dijo: “Vayan con mis capitanes y enseñen a los indios la Doctrina Cristiana, ¡mucho cuidado con que no la aprendan enseguida!”. Entonces los capitanes embarcaron junto a los misioneros y vinieron a América y mientras unos fundaban ciudades los otros hablaban a los indios y le decían a uno: “Tú tienes que casarte con esta india a quien quieres” y le decían a otro: “Tú tienes que devolver esto que has robado”, porque los indios no tenían la costumbre de casarse en la iglesia, pero, en cambio, tenían costumbre de robar todo lo que encontraban.
                Después de vencer a sus enemigos y de hacer bautizar a los indios, Carlos V pensó que ya estaba un poco viejo para segur reinando. Entonces llamó a los hombres más importantes de España y de Alemania y les dijo que obedecieran a su hijo Felipe y él se fue a un convento de monjes porque se sentía enfermo y quería prepararse para morir. Todos los días asistía a  misa desde la ventana de su cuarto y los monjes lo cuidaban mucho y lo trataban como a un rey, a pesar de que él les decía que lo trataran como a un monje cualquiera. Cuando murió, todos se quedaron muy tristes, porque les parecía mentira que pudiera morir un hombre que había sido tan poderoso. Seguramente ahora estará en el cielo, porque nunca fue un demócrata.