miércoles, 6 de junio de 2012

Las mejores escuelas no existen

El domingo escuché una cosa durante la homilía que me llegó de manera particular. El sacerdote, palabras más o menos decían que las escuelas más importantes en la vida, no existen. Hay escuela de negocios, de profesiones, de oficios... pero los más importantes no están. Nadie enseña a ser buena madre, buen padre, buen hermano, buen hijo, buen amigo... Se supone que esas escuelas están en el hogar. Si uno tiene un buen hogar, probablemente salga "más armado" para el combate. De todos modos considero que siendo un asunto de capital importancia, debería haberlas. Monseñor Tihamer Toth tenía unos hermosos libros como "La Joven de Porvenir", "El Joven de carácter".

La verdad es que el padrecito tiene razón. Me puse a reflexionar cuales eran las cosas de las que yo tenía certeza que Dios me pediría cuenta... y me di cuenta que tenía que rectificar otra vez el camino. Me imaginé que cosas me preguntaría...

Dios me preguntaría si hice feliz a mi esposo, no si hice justicia cuando se puso chiquilín.
Dios me preguntaría si fui tierna y cariñosa con mis hijos, si los eduqué bien, si les tuve paciencia.
Dios me preguntaría que tan atenta fui con mis padres, cuando me pidieron un tiempo que creí que no me sobraba, o cuantas veces soporté sus opiniones sobre "cómo deben hacerse las cosas".
Dios me preguntaría como me comporté con mis suegros, si me comporté como una hija para ellos. Si les tuve paciencia igual que a mis padres cuando aparecían con las "recetas de vida" que a mi tanto me contrariaban.
Dios me preguntaría si fui buena con mis hermanos. Con todos ellos, no sólo con los que congeniaba...
Dios me preguntaría si di testimonio de El delante de mis amigos, no si los hice pasar un buen rato. Eso también lo pueden hacer los paganos.

Como me di cuenta de que mis autorespuestas no estaban para aprobar el examen, me decidí a empezar la escuela. Pero para esto, me planteé que debía hacerme un plan de "estudios". Y se me figuró que tenía que empezar con una materia que considero será altamente difícil: LO COTIDIANO.

La próxima les cuento como me fue.