lunes, 24 de septiembre de 2012

¿Discernimiento? Vocacional…




Ante la arrolladora evidencia de la claudicación de vocaciones, no sólo en las congregaciones viejas sino también en las nuevas, me puse a mirar un poco el panorama y saqué un par de conclusiones que quisiera compartir.
                Si bien en las congregaciones nuevas, las vocaciones son en apariencia más, hay algo que no se sostiene, y con el paso de los años va decayendo el número de profesos. De pronto, cuando se quiere hacer un recuento de los padres, hermanas o miembros de las "primeras camadas" hay un cierto silencio porque más de de un tercio, ya no están. Lo raro es que haciendo tantos años que estas congregaciones o movimientos están en la Iglesia (aprobados o en vías de) nadie meta un poco más las narices en dicho tema. Los que se fueron, a juzgar por los que se quedaron, "no fueron fieles". Y esa es la única explicación que dan.
                En algunas congregaciones modernas se da una especie de “círculo vicioso” a saber: “si tenés dudas, tenés vocación; tenés vocación porque tenés dudas”. Esa curiosísima forma de ver el llamado divino, en una persona que tenga un alma sensible puede llegar a destrozarla completamente. En la mayoría de los casos, ningún religioso o laico perteneciente al movimiento o congregación empuja de hecho a los probables postulantes. Las cosas van deslizándose de otro modo.
                Todos sabemos que los jóvenes están ávidos de aventuras. Cuando se presenta con fuerza el ideal de Jesucristo es altamente improbable (a excepción de que el que predique sea más aburrido que una babosa) que ante la enumeración de dones que Cristo nos dio con su vida, un joven no se plantee aunque sea por un instante cómo “devolver” esta generosidad de Cristo.
                Justamente aquí es donde se dirimen las aguas del discernimiento. Pues vocación a la santidad tenemos todos, y si bien los teólogos sostienen que es más perfecta EN SI la vida religiosa, no necesariamente es la más perfecta para “Pirulito” que será aquí nuestro piloto de prueba.
                Esta verdad tan de Perogrullo, cuando no es lo suficientemente aclarada a tiempo, podría suscitar en Pirulito una fuerte confusión. Porque si Pirulito decide su vocación viendo como su “manada” de amigos, o familiares entran en una onda eclesial determinada, es bastante poco probable que pueda ver claramente cuál es la ruta a seguir en este planteo vocacional. Y con esto no digo que la vocación no sea personalísima, porque de hecho es evidente que ninguna puede perseverar verdaderamente si Dios no la llama; solo digo que muchas veces el ambiente ejerce un cierto condicionamiento que no es exterior, sino que los individuos lo traducen en uno interior, porque como ya dije, rara vez algún consagrado ejerza presión sobre una vocación.
         En un artículo de Internet sobre el mecanismo de las sectas, resulta altamente interesante ver cómo en estos movimientos que no son secta (aclaro, porque el primer argumentito que todos ponen es “Pero si están aprobados por la Iglesia!!!!”) utilizan se den o no cuenta de ello, lo hagan o no a propósito, algunos modus operandi de las mismas.     
A continuación copio textual del artículo que pueden verlo completo en http://www.mseg.gba.gov.ar/capellania2/varios/LasSectas.pdf, y hago algunos comentarios.
Surgimiento Contestatario (S)
La mayoría de estos movimientos, en especial los de origen cristiano y paracristiano, surgen contestatariamente, es decir, en contra de algo. Un integrante cualquiera entabla una discusión con un pastor o líder de su comunidad, y se retira con dos o tres seguidores más para formar un nuevo grupo.
Todos los nuevos movimientos/congregaciones (de ahora en adelante M/C) surgen: como rectos interpretadores del CVII, como rectos interpretadores de la Tradición, como rectos interpretadores de lo que es la vida religiosa, la verdadera pobreza, la verdadera obediencia, etc, etc.
Líder Carismático y Paternalista (Ps)
Los dirigentes de este tipo de movimientos poseen personalidades de tipo subyugante, convenientemente tamizadas con actitudes de un paternalismo benevolente, provocando en sus adeptos una corriente de confianza y sumisión
Confrontar con cualquiera de los adeptos a los neo mov/congr. Y si quiere, a título ilustrativo vea si su catolicismo va dos centímetros mas allá de lo que dijo el fundador/a.
Conducción Vertical y Totalitaria (S)
La conducción de estos grupos difícilmente es compartida pues, por lo general, una sola
persona es la depositaria absoluta del mensaje y, por lo tanto, de la sabiduría y el consecuente poder que ello otorga. Las decisiones provienen de la máxima autoridad, sin posibilidad de ser cuestionadas.
En algunos se ve con más claridad que en otros. Parece ser que en una congregación Italiana, el fundador hace el discernimiento vocacional de cada uno de los postulantes. (me pregunto que harán los miembros cuando muera el fundador…). En otras se sabe de manera tácita que nada se decide sin la venia del Magno Padre/Madre (esto es porque ellos tienen el Espíritu Santo alquilado para discernir y no hay que ser mal pensados, pues los que más sentido común tienen son los que fundan).
Obediencia Ciega (Ps)
Se observa en los adherentes una obediencia ciega, más esta obediencia se da en forma negativa. Es decir, no se cumplen los mandatos y obligaciones por amor a un ideal, sino más bien por el temor a que la desobediencia acarree todo tipo de desgracias tanto en este mundo, como en el otro.
Si y no. En algunos M/C se da de manera mezclada. Ya que uno ve a los integrantes vivir felices. De hecho, están felices. Pero la felicidad suele terminarse cuando uno no opina 100% como el fundador/a. Ahí hay dos opciones: la remás asumiendo que toda la vida vas a ser tildado como el “Castellani de los Jesuitas”, o practicás una perfecta kénosis ante la opinión del fundador/a, o te armás la valijita y empezás tu peregrinación por la diócesis del mundo que te quede más cómoda.
Los únicos elegidos y, por consiguiente, los únicos que se salvan, son los que pertenecen al movimiento. No hay posibilidad, no sólo de salvación, sino de cualquier otro progreso en cualquier orden, fuera del grupo. Se registra así una importante xenofobia, no dudando algunos de estos grupos en calificar de manera fuertemente negativa a quienes no adhieran, con la consecuente destrucción de familias, matrimonios, amistades, etc.
En esto hay gran parte de lo personal particular de cada miembro. Cuando la persona ve que ya son demasiadas las cosas que “no le cierran” y tiene de alguna manera alguien con quien mantuvo un lazo FUERA del grupo en cuestión, hay más chances de que su universo no se reduzca al M/C. Cuando esto no ocurre, se dificulta mucho más la salida ya que todos siguen respirando el mismo aire, y el que quiere salir de el, es rechazado como la fruta podrida, sólo porque no admiten que la Iglesia católica es mucho más que su M/C
Imposibilidad de Diálogo (S)
El único diálogo posible, es el que precede al ingreso. No hay posibilidades de arguir en contra o presentar objeciones, en un diálogo enriquecedor. La verdad sólo está en su movimiento y nunca en otro; de allí la imposibilidad de concretar un diálogo de tipo ecuménico o interreligioso, con grupos de estas características.
Destaqué en negrita lo que me parece más acorde al tema del discernimiento vocacional, que el texto lo aplica más a las sectas propiamente dichas. El que conozca algún “EX-ALGO” tendrá seguramente oportunidad de comprobar por sí mismo qué real es esto.
Preeminencia de lo Emotivo (Ps)
Al acercarse a estos grupos se observa un recibimiento cálido y un ámbito fraterno. También se suelen registrar cultos emocionales y plagados de experiencias sensuales, catárticas y gratificantes.
Si y no. En general terminan siendo estos grupos los únicos en los que las familias se sienten contenidas, por esto mismo se forma un cálido ambiente, familiar y tradicional. Esto como es lógico no es algo malo en si. Menos cuando acompañan su calidez humana con formación intelectual. El problema aparece cuando ese vacio sensible, termina siendo el pie para que se introduzcan principios teológicos errados.
Adoctrinamiento Intensivo (R)
Empieza con un período de supervisión constante, dejando poco tiempo para el descanso y para pensar. Las doctrinas, extremadamente simplistas, son enseñadas por repetición.
En muchas C/M los miembros tienen poco o nada de tiempo para dedicarse al sano ocio intelectual. El apostolado invade los claustros aún en la etapa de formación, y nos preguntamos ¿la teología que enseñarán más tarde: la aprenderán por ósmosis?
Implementación de Técnicas de Persuasión Coercitiva (Ps)
Lamentablemente cada vez son más los movimientos que implementan diversas técnicas  sicológicas para la reforma o modificación del pensamiento, en una franca manipulación coercitiva, con el objetivo de lograr una total dependencia y sumisión de los integrantes al grupo en cuestión. Estas técnicas son las que conforman el comúnmente denominado Lavado de Cerebro.
A las vivencias de los posibles lectores me remito. ¿Acaso alguno pudo lograr que un perteneciente a estos M/C reconozca claramente la diferencia entre dogma y pastoral? ¿Entre primavera e invierno?¿Entre políticas eclesiásticas y fe?¿Entre lo conveniente y lo urgente?¿Entre encubrir o escandalizar? No, yo no creo que les laven el cerebro. A cualquiera que le dicen “lavado de cerebro” automáticamente piensa en una especie de zombie que repite sin pensar, cual enajenado, todo aquello que le mandaron. Acá se nos presenta un panorama completamente distinto, porque las personas que adhieren a estos M/C son personas con talentos, virtudes e ideales nobles (al menos en una gran mayoría). Decir que les lavan el cerebro es insultar su inteligencia y conseguir que se sigan replegando sobre el/los M/C al cual nosotros intentamos desenmascarar. La verdad brilla de una manera tan especial que es muy difícil resistir. Hay que mostrarles CON LAS CARTAS EN LA MANO, cómo son las cosas. Pero con serenidad, de otro modo el propósito fracasará inevitablemente.
Hostilidad Contra las Religiones Clásicas o Tradicionales (R)
Tanto el surgimiento contestarlo, como el creerse los únicos depositarios de la verdad absoluta, genera otra característica capital que consiste en la hostilidad contra toda religión clásica o tradicional. Esta hostilidad se manifiesta, especialmente, frente a la religión mayoritaria del lugar donde el grupo desarrolla sus actividades.
A diferencia de las sectas, los nuevos M/C tienen la particularidad de hacer creer a sus miembros que el suyo es el mejor lugar para ver “el partido” de la fe. Y así, en el ámbito parroquial Cáritas será mejor que la “Legión” porque ellas “hacen algo”. Y el “ministerio de música” será mejor que el “Cenáculo” porque el que canta reza dos veces; y en el ámbito religioso la “Congre” será mejor que la “Obra” porque tienen más vocaciones, pero a su vez los “Soldados” serán mejor que la “Congre”, porque son más “Tradis”, y estos mejor que los de pirulito porque… Un inacabable tirar mugre a la quinta de al lado, porque es más fácil resaltar desmereciendo el trabajo ajeno que brillar por el humilde trabajo como sembrador, a secas. 
Proselitismo Compulsivo (S)
La presente es, como otras ya mencionadas, una característica clave en estos movimientos. La compulsividad de este proselitismo se observa cuando a los pocos días  e ingreso de un miembro, es enviado a tratar de captar nuevos adherentes, sin conocer prácticamente los contenidos del grupo para el que está ganado prosélitos.
Proselitismo Engañoso (S)
En muchos movimientos la consigna es captar nuevos adherentes no importando el  precio pues, a diferencia de las religiones clásicas o tradicionales, el fin justifica los medios. De esta manera se registra toda una técnica del engaño, en el proselitismo de no pocos de estos grupos.
Ocultando los verdaderos contenidos del movimiento, como así también su finalidad, se aborda al distraído transeúnte y se lo invita a una conferencia o se le ofrecen servicios que no son tales, develando paulatinamente el verdadero carácter del grupo a medida que se van fortaleciendo los vínculos internos, en desmedro de los externos.
Ese punto lo profundiza el autor cuando más adelante dice: “El primero de ellos (elementos que permiten la captación), que posibilitará luego el desarrollo del segundo, se refiere a la estrategia adoptada por varios movimientos de características sectarias para la captación de desprevenidos ciudadanos, llegando incluso muchos de ellos a ocultar, primigeniamente, el contenido religioso o las verdaderas prácticas a las que serán sometidos una vez dentro del grupo. Luego de este primer contacto le siguen otros donde, paulatinamente, se le van develando los verdaderos contenidos del movimiento.
De esta manera y a medida que el sujeto fortalece los vínculos con el grupo y, en contrapartida, los debilita con su entorno familiar y social, se lo va enfrentando en forma progresiva con prácticas y creencias que, si hubieran sido manifestadas abiertamente desde el principio, difícilmente habría prestado el nuevo adepto su consentimiento para el ingreso.”

En fin, al releer estas páginas noto que finalmente se llegó a un verdadero desquicio a la hora de proponer la vida religiosa/terciaria como cuasi único modo de salvación. El antiguo “nos salvamos en racimo” se convirtió en “nos salvamos en ESTE racimo”. Dios dirá qué fruto deja semejante división de carismas y multiplicación de vocaciones mal discernidas. Válidos, puede ser. Todavía no lo puedo asegurar.

Lo único que sí se, es que independientemente de cuán buenos sean estos movimientos, y que tan corrompida pueda estar la sociedad, inclusive más allá de la culpa que pueda haber en cada consagrado que “cuelga”, hay una indelegable responsabilidad de aquellos superiores y formadores que acompañaron a las vocaciones. Responsabilidad que se agrava cuando el postulante planteó dudas serias, que iban más allá de un malestar momentáneo. Yo no dudo que una vocación pueda tener momentos de grandes dificultades, pero no puedo hacer la ecuación que porque algunos grandes santos tuvieron dudas, sea la duda el camino habitual del discernimiento vocacional, menos aún cuando el religioso no pone obstáculos graves para descubrir la voluntad de Dios. ¿Acaso podemos pensar que Dios va a negar su luz y su paz en un tema de vital importancia? ¿Y después con qué cara hablaremos de la misericordia de Dios?

Me parece que es hora de darle más importancia al sentido común de verdad. A ese que muchos clérigos desprecian como “mundano”, ese que tiene quizá más de calle que de santuario pero que canta las cuarenta. Que si lo tuviéramos que resumir en alguna frase diríamos: “lo que parece, es”. Si un pibe que vive en cualquiera, que no se sienta a estudiar jamás, que no puede sostener un trabajo dos semanas seguidas, de pronto cree que tiene vocación, yo abriría cuatro paréntesis y cincuenta y ocho corchetes, antes de admitirlo. No por vago, sino porque creo que al fin entendí que LA GRACIA SUPONE LA NATURALEZA, NO LA INVENTA. Hay casos aislados en los que esto no se cumple y de carambola o porque hubo una educación integral para el candidato se superan los obstáculos, pero no podemos hacer regla del caso aislado. El candidato debe reunir ciertas condiciones que son bastante más que un entusiasmo. Y desde ya que no todos los consagrados serán Santos de Aquinos, sino que también habrá Santos "de Porres". Pero aún así habría que afilar un poco más el colador.
Entonces, aflojemos un poquito, porque en lugar de multiplicar lugares para adorar a Dios, multiplicaremos división y crisis allí donde esté el consagrado que no puede dar verdadera fe del llamado de Dios.