domingo, 7 de julio de 2013

DE PAPÓLATRAS, PAPOCLÁSTAS Y OTRAS YERBAS

           

            Anteriormente dije que iba a expresar mi parecer sobre la pregunta que me fuera hecha por un anónimo en Página Católica.
            Según puedo ver, a este querido anónimo le costaría distinguir diferencia entre estos cultos/hinchadas personales. A mi me parece que no es tan complejo. De hecho a simple vista los dividiría en dos bandos:
·         Gente de buena voluntad, que es esquiva a la crítica de lo oficial.
·         Gente de buena voluntad que no es esquiva a la crítica de lo oficial.


            Nótese que aquí no uso ningún nombre personal como lo hiciere en el artículo anterior, cosa que fue hecha a modo de ejemplo. De hecho considero que no hay “Caponnettólatras” estrictamente hablando. El Dr. Caponnetto tiene amigos, e incluso admiradores. Usted, querido anónimo, seguramente también los tenga y no por eso a ellos les diremos “anonimólatras” (dado que no conozco su nombre, sino con gusto lo pondría). O para el caso, es como me dijeran que soy "Nahirólatra" porque hablé bien de ella, o "maridólatra" porque amo a mi marido.
            Ahora bien. Usted me dirá “pues lo mismo vale entonces para JPII, Francisco, Taussig y fundadores varios”. Y acá me veo en la obligación de disentir, obviamente.
            En primer lugar por la posición que ostenta cada uno de ellos. No sólo son consagrados sino que dentro de la Iglesia y a su vez dentro de sus comunidades cumplen una función importantísima, sin duda indelegable.
            En segundo lugar hay una relación de subordinación (poder) respecto de quienes los rodean. Que la relación sea virtuosa, depende de ambas partes. Considero que cuando hay “malos” súbditos, es altamente probable que haya “malos” superiores. Claro que hay excepciones. Hasta donde yo se, Caponnetto no es el “superior” estrictamente hablando, de nadie. Y lo invito a Usted a ponerse en contacto con él y que lo vea con sus propios ojos: le aseguro que no tiene colmillos filosos, ni lo va a esperar con una 9mm. Es una persona con la que se puede hablar, y disentir sin ser “tachado/rajado” de su círculo, y me consta por propios y ajenos. Las otras personas, seguramente tampoco tienen colmillos filosos (creo) y tampoco lo esperarán (en caso de que lo esperen alguna vez) con una 9mm. Lo que ciertamente no puedo decir, es que acepten su disenso de la misma manera que lo haría el Doctor. Si no -y acá me refiero a los fundadores-, vaya y comience a preguntar (le digo a Usted porque yo ya lo hice) a las personas que se alejaron de los neomovimientos, por qué lo hicieron. Yo admito que en un grupo algunos puedan tener problemas y se vayan. Pero cuando ese "algunos" pasa el 35% o más, me pregunto que pasa...Acá la cuestión no es "Caponnetto si o no" acá la cuestión profunda es que el disenso con los superiores "reales" sea visto per se como algo casi pecaminoso.
            Por otra parte, creo que nadie puede negarme la megaexposición, megamultiplicación, y megadifusión que tienen estas personas en relación al Doctor o cualquier laico, llegado el caso, ya que esto no lo hago por el Doctor (que bien vimos se defiende solito) sino porque hay muchos laicos como él, que tienen el derecho de hablar, acusar y delatar los errores que ven sin que sean acusados instantáneamente ellos o quienes acuerden con ellos de “idólatras”.
            Esto podría ser una discusión bizantina, y no me interesa sostenerla. Lo que si me parece importante resaltar es que considero una estupidez casi imperdonable, decir una barbaridad respecto de un católico, hermano -les guste o no-, y dejar sus rebaños mezclados entre lobos verdaderos.
            Además quisiera hacer otro comentario. Es especialmente dirigido hacia “justicieros neocones cibernéticos”. Miren muchachos. Hace unos días lei un comentario que me pareció tremendamente ridículo, y estoy casi segura que lo hizo una mujer. El comentario decía algo así como “Hoy, gracias a Ustedes perdí la fe. La Iglesia es un desastre”. La verdad, que una idea tan … tan… no encuentro una palabra en el diccionario que no sea vulgarísima… La verdad es que si perdés la fe leyendo un blog… no me quiero imaginar lo “profunda” que era!!! Igual comento por las dudas, que la fe es un DON, que se puede PEDIR. Asi que de última, si sabes que sos propenso/a a perderla, dedicate a rezar un poquitín más, y dejá de navegar en páginas que hieren tu catolicidad.
            Asimismo quisiera, en defensa de Página Católica decir, que no haga caso de quien le dijo algo asi como “Página -ya casi no- Católica”. Encima la acusaron de Protestante. En cuyo caso, tampoco debería preocuparse, ya que si Usted se hace protestante de verdad, tiene grandes chances de que le hagan un jardín vaticano con nombre propio. Todo un honor…